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La Reina, Santiago, Chile
Estudiante de Ingeniería Comercial de la Universidad del Desarrollo, 22 años.

miércoles, 30 de junio de 2010

Las cuatro caras de La Moneda


A casi 4 meses de haber asumido Sebastián Piñera como Presidente de la República se puede hacer una evaluación de su gestión, o por lo menos encontrar algún aspecto positivo y otro negativo. Por otra parte después de 20 años la Concertación vuelve a ser oposición, y también lleva 4 meses en su nueva rol, y naturalmente se le puede evaluar, o encontrarle cosas malas y buenas a su papel como oposición.
En 4 meses, un espacio de tiempo reducido comparado con 4 años, además considerando que hubo un tiempo de rodaje o marcha blanca (aunque personalmente creo que aún permanecen en esa etapa, un botón es la dificultad en nombramientos de cargos), resaltan más las cosas malas que buenas. Por ejemplo el personalismo excesivo de Piñera asoma como aspecto negativo; el querer estar en todas, no perderse nada, como niño con juguete nuevo, el ser “todoterreno” le juega en contra. ¿Por qué es algo negativo si para cualquier otro presidente sería algo totalmente favorable? La respuesta es fácil, porque es Sebastián Piñera, uno de los empresarios más ricos de Chile, dueño, tal vez, mínimo de una empresa por rubro. Esto genera muchos conflictos de interés, algo que lo acompañará por los 4 años que dure su gobierno, y día a día el asedio periodístico le recordará. Con esto se garantiza que en la prensa aparezca siempre algo referente a sus conflictos de interés, la gente lo leerá y pensará mal de él. O sea en buenas cuentas por todo lo que dure su gobierno la gente estará al tanto de sus “problemas” patrimoniales, generando una mala impresión del mandatario, que además podría traducirse en una mala evaluación del gobierno, fenómeno que aún no ocurre, pero potencialmente podría ocurrir.
En cuanto a aspectos positivos, se podría decir que la política está cambiando, pues sí, como lo dije en “Piñera y el resto” (primer certamen), este ha sido y será el Gobierno de Sebastián Piñera, y no el Gobierno de la Derecha. El sólo hecho de tomar decisiones completamente contrarias al “más Mercado y menos Estado” que profesan, como el alza de impuestos a las grandes empresas, si bien temporal, alza de impuestos al fin y al cabo; la disminución al 7% de salud de los jubilados, cosas que hubieses sido normales en un gobierno de la Concertación, pero que nunca hicieron. Lo hizo Piñera, el que menos se pensó lo haría.
Sumando a favor se encuentran la eficiencia y rapidez en la gestión (Entrega de colegios, mediaguas, etc.), la seguridad tal vez (día del joven combatiente, por ejemplo), virtudes que se ven opacadas por la aún improvisación en el poder, falta del conocimiento del aparato fiscal, y la poca experiencia le está pasando la cuenta. Ojala, y por el bien del país, esto a medida que pase el tiempo vaya disminuyendo.
En la otra esquina del ring se ve a los de arcoíris. Difícil evaluarlos de forma positiva, es como tratar de encontrar puntos buenos a un equipo de futbol que acaba de perder un partido, es difícil. Pero pensándolo bien fríamente, lo mejor que ha hecho la Concertación como oposición, es haber dejado de ser gobierno, me explico; al gobernar se volvieron cada vez más “derechistas”, se alejaron de la gente, no escucharon a los trabajadores, no hicieron algo a favor de los jubilados. Actuaban como capitalistas, gobernando para las grandes empresas (para hacer crecer al país), y a veces también para los más pobres (su destacada política  social), con el gran costo  de dejar de lado a la clase media, quienes votan y son el motor del país. Ahora, evidentemente, están obligados a escuchar al pueblo si quieren volver al poder, si es que les alcanza con eso, bueno, por lo menos les servirá para ser una buena oposición.
Pero es difícil, justamente por lo malo que han hecho hasta ahora… estar separados.
Su gran error ha sido no ser autocríticos, tratar de echarle la culpa al compañero en vez de en conjunto encontrar solución a su “derechización”, y, gracias a Dios, encontrarle erradicación al ya oxidado caballito de batalla, ese que aun hace pelear a Allende contra Pinochet, esa estrategia que tenía podrida a la política de antaño.
Si bien el panorama actual muestra en una esquina a un Ejecutivo un tanto improvisador, más bien falto de experiencia, fenómeno que no debiera haber estado ocurriendo, pues según ellos hace mas de 4 años se estaban preparando para ser gobierno, pero con muchos signos de una futura mejora. Y en la otra esquina una (des)Concertación fracturada, desorientada, y con muchas disputas interna entre sus partidos, y entre sus partidos, pero obligada a mejorar, para tratar de volver a gobernar alguna vez… El presente se ve gris, pero el futuro tiene mucha cara de ser mejor… en verdad porque nada puede ser peor que el presente de esta desordenada política chilena.

sábado, 1 de mayo de 2010

El futuro de Piñera



                Desde tiempo antes a las elecciones presidenciales, se veía a un Sebastián Piñera menos derecha que La Coalición por el Cambio, alejado de los principios de sus co-legionarios a veces extremos, política y moralmente hablando. El sólo hecho de hacer aparecer una “pareja” homosexual en su franja política ya mostraba indicios de rebeldía…, de no tenerle miedo a decir lo que pensaba, de no importarle lo que su coalición opinara respecto a sus actos. Esto le trajo problemas, justamente con los más extremos de La Derecha política de este país; José Antonio Kast fue quien logró sacar “la imagen gay” de la campaña política, ganando la batalla luego de muchas discusiones y divisiones dentro de la misma UDI, pues Evelyn Mathei “apoyaba” la aparición de tal singular “pareja”. Esto sucedía antes de asumir el gobierno, incluso antes de ser electo Presidente de la República de Chile.
            Paralelamente se enfrascaba en continuas peleas y debates con sus contrincantes, Frei y La Concertación, pues ellos lo cuestionaban por su alto patrimonio, su alta participación en LAN, por ser dueño de Chilevisión, incluso por tener alto porcentaje de acciones en Colo-Colo. Ellos increpaban a Piñera diciéndole que “lo público y lo privado no puede ir junto”. Le obligaron a deshacerse de LAN, Chilevisión, y de Colo-Colo, sus tres más emblemáticas empresas. Accedió a vender la primera, a entregar El canal a una fundación, y deshacerse del equipo de fútbol en cuanto éste consiguiera la ansiada Copa Libertadores. En resumen, accedió  sólo a deshacerse de LAN. Esto provocó más discusiones entre él y La Concertación. Reitero, ésto sucedía antes de que asumiera como Presidente.
            Con ésto se podía vaticinar un panorama más difícil que sencillo para don Sebastián Piñera si asumía como Presidente; tenía diferencias con su propia coalición y, naturalmente, con sus opositores.
            A un mes de haber sido electo nombró su gabinete. Este nombramiento trajo polémica…, aparecía un caballero llamado Jaime Ravinet como Ministro de Defensa, ¡militante DC!, ¿Una figura de La Concertación en un gobierno de derecha? No sólo le molesto a La Coalición por el Cambio, básicamente porque no eligió a uno de los suyos para ese cargo, sino que también trajo problemas en La oposición con Ravinet, pues el PPD lo tildó de “traidor” por su llegada al gabinete de Piñera. Esto ya marcaba una tónica, este gobierno no sería un Gobierno de Derecha, sería el Gobierno de Sebastián Piñera (ya el 28 de enero había renunciado a su Partido Político, Renovación Nacional).
            Ya en ejercicio, luego del terremoto que afectó a gran parte de Chile, se notaron diferencias entre el Presidente y “el oficialismo”. El alza de impuestos para financiar la reconstrucción del país generó división en  La Alianza, sobretodo en la UDI.  Jovino Novoa mencionó “nos sobra para reconstruir sin subir los impuestos”, por su parte Juan Antonio Coloma, presidente de dicho partido,  se había mostrado reticente a un alza tributaria; pero de todos modos hizo un llamado a apoyar el plan de financiamiento. La derecha siempre ha sido partidaria de una economía liberal, menos Estado y más privado, y claramente esta decisión iba a traer repercusiones. Mientras tanto La Concertación criticaba el nombramiento de ciertos intendentes, subsecretarios, y otros cargos, con pasado turbio, y posibles conflictos de interés. Pero esto último es natural, no debería haber sorpresa con estas actitudes, que a su vez personas del oficialismo alegaban que no se estaba siendo equitativo en el nombramiento de cargos del gobierno…, pedían un reparto equitativo entre RN y UDI, o sea, estaban pidiendo “cuoteo”, fenómeno que Piñera prometió erradicar en su gobierno. Claramente este último no hizo caso a estos reclamos, provocando molestias en su coalición.
            En cuanto al nombramiento del nuevo director de “La Nación”, esto evidenció una falta de coordinación, pues alguien dijo sí, otro dijo no, uno pidió otra reunión, etc.  Lo concreto es que nuevamente el afectado era Jovino Novoa, pues Mirko Macari  fue quien lo sindico públicamente  como sospechoso de actos de pedofilia. Finalmente el recién nombrado Director del diario “La Nación” fue desprovisto de tal cargo, dejándose sin efecto el nombramiento. Lo grave no es a quien se nombró, sino como se actuó, dejando en evidencia que si a alguien no le gusta un nombramiento, alega y se destituirá a tal persona. Síntoma no muy bueno para un gobierno que está recién empezando.
            ¿Qué le depara a Piñera? ¿Cómo serán las relaciones con la oposición y “el oficialismo”? Primero, claramente Sebastián Piñera no es de La Concertación, pero técnicamente tampoco es de La Coalición por el Cambio, pues renunció a su militancia en RN. Piñera es el presidente de todos los chilenos, a diferencia de sus antecesores, que fueron Presidentes “Socialistas”, o Presidentes Demócratas Cristianos. Esto conlleva a decisiones que no se apegarán a ninguna estructura política de partido, sino que serán tomadas para el bien de todos los chilenos, sin importar si a tal o cual partido le gusta o no,  a pesar de que éste, se dijo, sería el “Gobierno de los acuerdos”, lo cual a su vez denota  que será de toma de decisiones en conjunto, pero que nunca serán del todo favorable para todos los partidos políticos.
            En definitiva, Piñera convivirá con muchos problemas de relación, primero con La Oposición, algo natural y, segundo, con su propia coalición por no satisfacer la totalidad de sus requerimientos; no será con todos los políticos de derecha, sino que con algunos pocos, siempre habrá alguien en desacuerdo…, no se puede tener a todo el mundo contento. Otro aspecto será su participación en empresas, su perfil “patronal”, cosas que a la oposición no le agradan, y con tal de criticar siempre encontraran algo que decir, al igual que el ladrón que quiera robar, lo hará sin importar las medidas de seguridad que existan en contra suyo.

Adolfo Hidalgo Echeverría
Ingeniería Comercial

PLEBISCITO en comuna de La Reina. !NO a los edificios en altura!


Sres:
Informamos a Uds. que mañana Domingo 02 de mayo, a las 11:30 hrs., ESTACION METRO PZA. EGAÑA, SALIDA LARRAIN. Hemos llamado a conferencia de prensa para dar a conocer nuestra DISIDENCIA a la alteración del Plano Regulador de la comuna. ¡NO A LOS EDIFICIOS EN ALTURA!
El Municipio quiere imponer su posición sin haber consultado, oído y escuchado como procede a toda la comunidad. Antes, hace tres años, la comunidad ya le dijo que no.



Agradeceremos vuestra cobertura

COORDINADORA VECINAL DE LA REINA.
Ramiro Hidalgo