¿Creen que haya algo más difícil que entender a las mujeres? ¿Qué y cómo piensan? y ¿Por qué lo piensan? Pilar Sordo (Psicóloga chilena) hizo una excelente radiografía de la mujer chilena -Hago esta salvedad pues no sé con exactitud como son las mujeres extranjeras- y en resumidas cuentas dice que nunca están conformes con lo que tienen, siempre andan buscando un ideal que no conocen, ella le llama "Pensamiento mágico".
El "Pensamiento mágico" -cito a Pilar- es "...esperar que algo mágico ocurra y llene absolutamente sus expectativas...". Con esto puedo deducir lógicamente que las mujeres nunca se sentirán llenas, pues la magia, por como fui aprendiendo desde chico, no existe, y si no existe nunca llegará eso tan fantástico que esperan, por consiguiente nunca saciarán sus ansias.
Ejemplo: Un hombre ve a su polola triste o molesta por algo
Hombre: (cariñosamente pregunta) ¿Qué pasa?
Mujer: Nada.
Hombre: ahh, ya que bueno. (Y sigue haciendo lo que hacía)
Rato después...
Hombre: (otra vez cariñosamente pregunta) ¿Qué pasa?
Mujer: (un tanto desesperada) Si sabes que me pasa, ¿para que me preguntas?
Hombre: no sé que te pasa, por eso te pregunto.
Mujer: tú deberías saber que me pasa. ....
Así eternamente hasta que se soluciona todo porque ella termina diciendo lo que le pasaba y él hace algo por arreglarlo.
Por eso me quejo, por su hermetismo con sus pareja. ¿Por qué les cuesta tanto decir lo que llevan dentro, expresar con palabras sus sentimientos?
¿O por qué son tan exigentes? El “es bueno que seas celoso, porque significa que me cuidas y quieres” contrasta con el “me apesta que seas tan celoso, que andes viendo bajo el agua” (eso es cuando se sienten perseguidas).
Que sean tan exigentes, “aféitate bien porque me pinchas”, “¡dale! que se te ocurra solo”, “llegaste 5 minutos tarde… no quiero excusas, siempre pasan cosas”, etc.…
O también, “me da lo mismo para donde me lleves, ahh pero para allá no… para allá tampoco... tampoco para allá… llévame a cualquier lado, me da lo mismo”.
Los hombres no somos mágicos ni adivinos, incluso, no podemos adivinar lo que quieren si ni siquiera ellas saben que es lo que quieren. Podemos llenar gran parte de sus expectativas, ¡¡pero nunca todas!! Y si no nos dicen que les pasa nunca podremos hacer algo para solucionarlo. Además no sirve esa excusa de “a estas alturas deberías conocerme” porque por lo que veo nunca se acaba de entender ni conocer a una mujer porque tienen muchos "pensamientos mágicos".
